La Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) publicó que se estima que la cosecha de trigo cubre sólo un 1,3% del área apta a nivel nacional, con la totalidad cosechada en el NOA y en el NEA, donde la continuidad de las labores quedará ligada a la expectativa de rendimiento de cada lote y a los costos a afrontar por cada productor, a consecuencia de la sequía. La trilla va cobrando impulso pese a las tenues lluvias que se dieron esta semana. Se registran rindes medios por debajo de los 10 quintales por hectárea (qq/ha), y crece el riesgo de abandono de superficie en cuadros que no superan los 5 qq/ha.
La BCBA además dice que en el centro del área agrícola, el cultivo continúa comprometido por el déficit hídrico, donde se asemeja cada vez más a la del norte y, aún lejos de la cosecha, las mermas de rinde y área siguen en aumento.
Sin embargo, al sur se dieron precipitaciones que permiten mantener la condición del cultivo. Los rendimientos obtenidos en el NOA y en el NEA oscilan entre los 3 qq/ha y los 12 qq/ha. Debido al déficit hídrico que atravesó el ciclo del cereal, las hectáreas sin cosechar continúan en aumento.
En el centro del área agrícola, la situación se encamina hacia los mismos resultados. Los rindes potencialmente alcanzables en Córdoba y en Santa Fe caen semana a semana; y cada vez más los lotes se destinan a alimentación animal o se barbechan para la gruesa.
En la franja sur del área agrícola, las expectativas se mantienen elevadas. En general, la humedad y la temperatura son adecuadas para el inicio de los estadíos reproductivos. Aun así, el reciente registro de helada podría impactar negativamente en la productividad de la región. Se evaluará en los próximos informes.